SUBSIDIOS

 

 

LECTIO DIVINA XVIII


 

Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma

Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética

 

 

(Invocación al Espíritu Santo)

 

1. LECTURA DEL TEXTO (2 Cor 12,7b-10)

 

Precisamente para que no me valore más de la cuenta, tengo una espina clavada en mi carne, un representante de Satanás encargado de hacerme sufrir para que no me enorgullezca. He rogado tres veces al Señor para que apartara esto de mí, y otras tantas me ha dicho: “Te basta mi gracia, ya que la fuerza se pone de manifiesto en la debilidad”. Gustosamente, pues, seguiré enorgulleciéndome de mis debilidades, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Y me complazco en soportar por Cristo debilidades, injurias, necesidades, persecuciones y angustias, porque cuando me siento débil, entonces es cuando soy fuerte.

 

Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:

 

¿Para qué lleva Pablo una espina clavada en su carne?  v.7b  ¿Quién está encargado de hacerlo sufrir?  v.7c  ¿Para qué lo hace sufrir el enviado de Satanás?  v.7c  ¿Qué ha hecho Pablo para apartar ese sufrimiento?  v.8  ¿Qué le ha dicho el Señor?  v.9a  ¿Por qué se enorgullece Pablo de sus debilidades?  v. 9b  ¿Qué es lo que soporta Pablo por Cristo? v. 10a  ¿Por qué soporta Pablo esas dificultades?  v. 10b

 

Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:

 

- En 12,1 Pablo habla de sus experiencias místicas, dice que ha tenido visiones y revelaciones de parte de Dios.

- En 12,2 menciona una experiencia sobrenatural de arrebatamiento al tercer cielo. Aunque habla en tercera persona se refiere indudablemente a él mismo. Los judíos hablaban de varios cielos colocados uno junto al otro o uno sobre el otro.

- Pablo explica que estas experiencias son dones divinos y no corresponden al “yo” humano sino al “hombre en Cristo”. es un encuentro misterioso y total con la plenitud del ser y del poder divino.

- Pablo habla de todo esto para colocarse en el mismo plano de sus adversarios de Corinto que sobrevaloraban las manifestaciones carismáticas excepcionales  y las utilizaban como criterio decisivo para considerar a alguien verdadero apóstol.

- Pablo llama a sus adversarios “superapóstoles”  porque se creían superiores a él. Y les demuestra que ni siquiera en experiencias místicas es inferior a ellos.

- Pero la condición de verdadero apóstol no depende de estas experiencias, por eso quiere que los corintios valoren su condición de hombre débil y vulnerable, pero revestido de la fuerza de Dios.

- No sabemos a ciencia cierta cuál es la espina o aguijón a la que se refiere Pablo puede ser un sufrimiento físico o moral. Es algo que le causa dolor y quizás también humillación; puede ser el rechazo de parte de sus hermanos los judíos hacia Cristo o alguna enfermedad.

 

 

2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA 

 

A Pablo no le hace falta nada para ser un verdadero apóstol, sus adversarios mentían a la comunidad cristiana de Corinto cuando lo difamaban. Con este texto estamos llegando al final de la segunda carta a los corintios, hemos podido constatar que la misión de Pablo no ha sido fácil en Corinto. El anuncio de Jesucristo muerto y resucitado ha transformado los corazones de muchos judíos y gentiles, pero también ha tenido muchos opositores que se han lanzado contra el apóstol con la intención de apartarlo. Pablo nos deja una enseñanza, la fuerza para enfrentar las situaciones difíciles del apostolado no depende sólo de nuestra débil naturaleza humana, sino que viene de Dios mismo quien llama a esta misión.

 

Para Pablo, la gracia que actúa transformando al hombre actúa en la debilidad; por eso basta con la fuerza de Dios. Y si la fuerza de Cristo actúa en la debilidad humana, es por eso que se enorgullece de su debilidad, así toma conciencia que el centro de su misión y su apostolado no es él mismo, es Cristo. La debilidad de Pablo lo hace poner los pies en la tierra, presume de sus flaquezas más que de los carismas excepcionales. El aguijón que lleva clavado en su carne hace referencia a sus sufrimientos, probablemente se trata de una dolencia física crónica. Un enviado de Satanás le causa este sufrimiento, Pablo habla desde su mentalidad bíblica, que considera a Satanás como causa última de todo el mal en el mundo, también del mal físico. Si Dios es el creador de la vida y la enfermedad lleva a la muerte, entonces es obra de Satanás, el príncipe de la muerte. Lo importante es ver que Pablo ha descubierto que su debilidad y su impotencia humana forma parte del proyecto divino de salvación. Para que se manifieste en todo su esplendor la fuerza salvadora de Dios a través de Cristo, Pablo tiene que ser débil. Cuando presume de su debilidad no es un masoquista, simplemente quiere que Cristo reproduzca  en su naturaleza mortal y vulnerable la fuerza poderosa de su resurrección.

 

La debilidad de la naturaleza humana, los sufrimientos y toda dificultad, es para Pablo espacio de la intervención de Dios, contrario a lo que muchos piensan en nuestros días, cuando se reconocen las propias debilidades se confía con mayor fuerza en la gracia de Jesús. Los sufrimientos nos dan la posibilidad de participar en la cruz de Jesucristo crucificado, eso que parece una debilidad permite la acción de la gracia de Dios, entonces se deja actuar la fuerza de Cristo, de su poder. El discípulo tiene que aprender de Pablo a poner toda su confianza en que Jesús no se equivoca, estamos capacitados para ser mensajeros del evangelio, y no debemos confiar sólo en nuestras capacidades –necesarias, importantes, sí – pero sobre todo reconociendo que la obra es de él.

 

 

3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO

 

- Confiar en que la misión de la Iglesia la dirige el mismo Jesús con la acción interna del Espíritu Santo en la vida de cada creyente.

- Reconocer que los dones extraordinarios que concede el Espíritu no son para vanagloria de quien lo posee, sino para el servicio de los hermanos, se deben aceptar con humildad.

- En el trabajo pastoral no busquemos quedar bien con nadie, sólo estamos cumpliendo con un deber de cristianos.

- El anuncio del evangelio trae consigo dificultades porque no todos lo aceptan, debemos estar conscientes para no desfallecer.

- Debemos entender el valor cristianos del sufrimiento para ofrecerlo como un sacrificio personal que ayude a la salvación de los hermanos uniéndolo al sacrificio de Cristo en la cruz.

- Confiar con humildad en la fuerza de Dios que nos ayuda a ser fuerte en la debilidad.

 

 

4. ORACIÓN

Salmo 15

 

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

yo digo al Señor: “Tú eres mi bien”.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;

mi suerte está en tu mano.

 

Bendeciré al Señor, que me aconseja,

hasta de noche me instruye internamente.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré.

 

Por eso se me alegra el corazón,

se gozan mis entrañas,

y mi carne descansa serena.

Porque no me entregarás a la muerte,

ni dejarás a tu fiel

conocer la corrupción.

 

Me enseñarás el sendero de la vida,

me saciarás de gozo en tu presencia,

de alegría perpetua a tu derecha.

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