Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma
Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética
1. LECTURA DEL TEXTO: Mt 2,
1-12
(Se pide la luz del
Espíritu Santo)
Oración al Espíritu Santo:
Oh Dios,
a quien todo corazón está patente
y todo deseo manifiesto,
y a quien ningún secreto se oculta,
purifica, por la efusión del Espíritu Santo
nuestros pensamientos y corazón
para que podamos amarte con perfección
y alabarte dignamente.
Danos a beber de tu Espíritu
para entender tu palabra
y dar frutos de santidad.
Amén.
(Cada uno lee en su Sagrada Escritura: Mt 2, 1-12)
Jesús nació en Belén de Judá, en
tiempos del rey Herodes. Unos magos do oriente llegaron entonces a
Jerusalén y preguntaron: “¿Donde está el rey de los judíos que acaba
de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a
adorarlo”.
Al enterarse de esto, el rey
Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a
los sumos sacerdotes y a las escribas del pueblo y les preguntó
dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de
Judá porque así lo ha escrito el profeta: Y tú Belén, tierra de
Judá, no eres en manera alguna, la menor entre las ciudades ilustres
de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo,
Israel”.
Entonces Herodes llamó en secreto
a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había
aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a
averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo
encuentren, avísenme para que yo también vaya a dorarlo”.
Después de oír al rey, los magos
se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto
surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde
estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa
alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre y
postrándose, lo adoraron.
Después abriendo sus cofres, le
ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el
sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro
camino. Palabra de Dios.
Repasar el texto leído
(Se pregunta a los participantes y responden leyendo los
versículos en su Biblia)
- ¿En dónde nació Jesús? v.1a
- ¿Quien reinaba en ese tiempo? v.1b
- ¿De donde procedían los magos que llegaban a Jerusalén? v.1c
- ¿Cómo se refieren a Jesús al preguntar por él? v. 2a
- ¿Qué astro habían observado en el oriente? v. 2b
- ¿Con qué fin iban? v. 2c
- ¿Qué le sucedió a Herodes y a toda Jerusalén con él? v.3
- ¿A quién convocó el rey Herodes y qué les preguntó? v. 4
- ¿Qué le respondieron? v.5
- ¿A quién llamó en privado el rey Herodes? v. 7
- ¿A donde los envío y qué les encargó? v. 8
- ¿Qué hicieron los magos después de escuchar a Herodes? v. 9a
- ¿En dónde se detuvo la estrella? v. 9b
- ¿Qué sintieron cuando vieron nuevamente la estrella? v.10
- ¿A quién encontraron al entrar en la casa y qué hicieron? v. 11a
- ¿Qué contenían sus cofres? v. 11b
- ¿De qué fueron avisados en sueños? v.12
Explicación del texto
Mediante el género literario del
Midrash, Mt. une en el relato detalles paralelos del A.T., tales
como la referencia al nacimiento de Moisés, que también escapó de la
matanza, la profecía de Balaam o la estrella de Jacob, evoca en la
estrella de los magos; Salomón, que con su sabiduría atrae a la
reina de Saba como son atraídos los magos. Además enriquece la
narración abiertamente con la profecía de Miqueas (5,2-8), pero lo
esencial de este Evangelio de Mt. es destacar la manifestación de
Cristo, salvación de Dios, a los gentiles representados en los magos
de Oriente y pone de relieve el contraste entre esta apertura a la
fe por parte de los gentiles y la repulsa del Mesías por parte de
los propios Israelitas, Herodes, los sumos pontífices, los letrados
y todo el pueblo sobresaltado.
Las tres lecturas de este día
mantienen una perfecta unidad temática:
Dios se ha hecho visible y real
en la persona de Jesús, la salvación mesiánica y en Cristo se nos ha
comunicado.
En la tradición estos “magos”,
eran personas dedicadas a las ciencias ocultas, abarcaba los
astrólogos, hechiceros, augures sacerdotales y adivinos de diversa
índole y se fueron viendo como reyes, quizá con la cita del salmo
72,10 que hace referencia a los reyes de Saba y Arabia o Isaías
49,7; Sal 68,29ss.
Así por mencionarse, tres regalos
(Mt 2,11) ó se supuso que eran tres. En el año 700 se afirmaba: “los
magos fueron los únicos que entregaron regalos. Se dice que el
primero fue Melchor, un anciano de cabello blanco y barba larga…,que
ofreció oro como a rey. El segundo, de nombre Gaspar, joven, sin
barba y rubio…, le ofreció incienso como a Dios, oblación digna de
la divinidad. El tercero, negro, de barba larga, llamado
Baltazar…,con su regalo de mirra, dio testimonio de la naturaleza
humana, el Hijo de Hombre que iba a morir”.
Se pensaba que Melchor era de
Persia, Gaspar de Arabia y Baltazar de India. Además se decía que
estos tres reyes se habían reunido por orden de Dios en Persia para
ir hasta Belén guiados por la estrella. (Estos datos los ofrece el
Evangelio Apócrifo Armenio de la infancia de Jesús del s. VI).
No es posible saber si eran de
Persia, Babilonia, Arabia o el desierto Sirio. Lo que Leemos en el
texto, no son datos que nos permitan imaginar siquiera lo referido.
Llama la atención que unos extranjeros entren a la casa de unos
judíos cuando esto no era posible (h10, 28;11,3//).
Con todo esto podemos decir que
la manifestación o Epifanía tiene un gran sentido catequético. Con
este relato se quiere dejar claro que el nacimiento del Señor rompe
las barrearas geográficas; a partir de la Encarnación nadie es
extraño, todos somos hermanos y enfatiza la necesidad de reconocer
en “los otros”, en los lejanos, su capacidad para acercarse a
Jesucristo.
2. MEDITACIÓN DEL TEXTO
(Cada participante
puede compartir su reflexión personal)
- La divinidad humanizada para divinizar a la humanidad.
- Dios está cerca y al alcance de todos, sin importar la condición
política, social o religiosa, el color de la piel, lengua o nación…
- Todos en nuestra pobreza o riqueza, podemos ofrecer a Jesucristo
porque nadie tiene las manos vacías…nadie es tan pobre que no tenga
algo que dar.
- Nunca rechacemos el don de Dios que nos llega a través de
Jesucristo, como hicieron aquellos judíos, (Herodes y los sumos
sacerdotes…)
- A los ojos de Dios, no hay distinción, seamos o no judíos, somos
sus hijos.
3. COMPROMISO PERSONAL
Y COMUNITARIO
(Cada participante
puede proponer compromisos personales y comunitarios)
- Conocer y profundizar la Palabra de Dios.
- Si la salvación se me ofrece a través de Jesús, me acercaré con
más frecuencia a los Sacramentos.
- Esto debe impulsarme a buscar más a Cristo, conocerlo, amarlo,
seguirlo y testimoniarlo.
- Tomaré diferente actitud ante aquellos que vienen a mí y obraré
con caridad.
- No somos reyes pero tenemos mucho que dale a Jesús, nuestra vida,
tiempo y trabajo etc. N podemos ir a Él, con las manos vacías,
aunque nos llamemos o seamos pobres, tenemos mucho que ofrecer.
- No podemos actuar como ateos.
- Una vez que se encuentra a Cristo nada es igual, ni podemos seguir
por el mismo camino, seguir siendo los mismos egoístas, envidiosos,
criticones etc. Nos exige ir por otro camino, el de la justicia, la
paz, la misericordia y el amor…Un cambio radical de vida.
4. ORACIÓN
(Se puede hacer una
oración donde participen quienes gusten en voz alta y den gracias a
Dios por la Palabra escuchada o recitar alguna oración ya formulada)
Gracias, Señor,
por venir a nosotros,
por tomar nuestra naturaleza frágil,
pequeña, mísera, pecadora,
para fortalecerla,
engrandecerla y enriquecerla.
Gracias por redimirnos,
por estar a nuestro lado
y caminar con nosotros.
Gracias Señor
y perdona todas nuestras flaquezas.
Amén.