1
Santos: David,
Félix III, Rosendo, Albino o Albín de Angers.
SAN DAVID DE GALES,
del hebreo, "amado" (siglo V). Monje. Hijo del rey de Gales (Reino
Unido). Dejó la vida de la nobleza, para dedicarse a Dios en oración
contemplativa. Fundó un monasterio en Mynyw, de donde egresaron
excepcionales misioneros galeses, que evangelizaron su país, Irlanda y
otras regiones. Consagrado obispo de Menevia, participó en el sínodo
de Brefi. Murió en una de sus fundaciones, la que adoptó el nombre de
San David. Su culto fue aprobado por Calixto II en 1120. Iconografía:
con túnica burda o con insignias episcopales y una paloma (inspiración
del Espíritu Santo). Patrono de Gales.
2
Santos: Inés, Chad o Ceades, Jovino, Basilio y Troadio.
SANTA INÉS DE BOHEMIA,
del latín, agnus, “cordero" (1205-1282). Abadesa. Originaria de
Praga". (República Checa), hija de los reyes de Bohemia. Recibió
educación en el monasterio cisterciense de Trebnitz. Al morir su padre
y con apoyo del pontífice Gregorio IX logró su propósito de consagrar
su vida a Dios. Se dedicó a obras benéficas, atendió enfermos, ingresó
a la orden de las clarisas y estableció el primer monasterio de estas
en Bohemia, en donde fue abadesa. Contemporánea de Francisco e Inés de
Asís, mantenía correspondencia con ésta, quien en una epístola le
aconsejaba "Si sufres con Jesucristo, con Él reinarás; si lloras con
Él, con El reirá; si mueres con Él en la cruz de la tribulación,
poseerás con Ella morada celestial en el esplendor de los santos...".
Organizó la comunidad de Damas Pobres de Praga y fundó la Orden de las
Crucígeras de la Estrella Roja, aún existente. Entregó su espíritu al
Esposo Divino en su tierra natal, donde el pueblo la vio como una
santa; diversos milagros acrecentaron la devoción por y su culto fue
aprobado por Pío IX en 1874. Juan Pablo II la canonizó en 1989.
Iconografía: hábito, cruz en la mano, lirio y cordero a sus pies
(alusivo a su nombre).
3
Santos: Emeterio, Caledonio, Catalina María Drexel, Teresa y Ticiano.
SANTA CATALINA MARÍA DREXEL,
del griego, “pura”, y del arameo, "señora" (1858-1955). Fundadora.
Originaria de Filadelfia (E. U.). Al conocer la pobreza de los
afroamericanos destinó sus bienes a misiones y a la educación de
marginados. Acudió a Roma y solicitó al pontífice León XIII que
enviara misioneros a su país. A su regreso ingresó con las hermanas de
la Misericordia en Pittsburgh (1899). En 1891 fundó la Congregación de
Hermanas del Santísimo Sacramento para los Indios y los Negros. Ocupó
su herencia en fundar sesenta colegios, tres casas de asistencia, un
centro misional y la Universidad Xavier, en Nueva Orleáns, obras
destinadas a la Formación de personas discriminadas por el color de su
piel. A los 79 años renunció a su cargo y se dedicó a la oración
contemplativa al Santísimo Sacramento; así permaneció en Conwells
Heights, hasta su muerte. Juan Pablo II la canonizó en 2000.
Iconografía: con hábito y dos niños: una india y un negro.
4
Santos: Casimiro, Lucio I, Pedro y Quirino.
SAN CASIMIRO DE POLONIA,
del polaco, "el que impone la paz" (1458-1484). Príncipe. Nació en
Polonia, fue hijo de reyes y educado en la cristiandad. En su juventud
participó en trabajos relacionados con su investidura. Sin embargo,
con discreción, vivía en continua oración, se sometía a rígida
disciplina e hizo voto de castidad. Se opuso a la propuesta de sus
padres para contraer nupcias. Continuó con su devoción al Santísimo
Sacramento y a la Santísima Virgen. Al parecer, su vida austera le
provocó tisis, hasta su muerte acaecida en Grodno (Lituania). Dejó una
estela de santidad. Sus restos fueron trasladados a la catedral de
Vilna. En 1521 fue canonizado por León X. Iconografía: atuendo real,
lirio y corona a sus pies (por haber rechazado la vida en la riqueza).
Patrono de Lituania y Polonia, es considerado modelo de fe y pureza
para la juventud.
5
Santos: Virgilio, Juan José, Kierano y Adrián.
SAN VIRGILIO DE ARLÉS,
del latín, Virgilius, gens romana; probable "inclinado" (siglo VII).
Obispo. Nació en la región francesa de Aquitania. En su juventud
ingresó en la orden benedictina, fue nombrado abad en el monasterio de
Lerins. Fue consagrado obispo en Arlés (Francia) donde realizó' arduo
trabajo misionero a favor de su diócesis. Fungió como moderador entre
la sede pontificia y los obispos galicanos. Propició la construcción
de la basílica de San Esteban. Murió en su sede episcopal. Su,
veneración como santo fue ratificada por la autoridad eclesiástica en
el año 613.
6
Santos: Olegario, Coleta, Julián y Cirilo.
SAN OLEGARIO DE BARCELONA,
del germánico, "invulnerable" (siglo XII). Obispo. Perteneció a la
nobleza, en Barcelona (España). Recibió esmerada educación cristiana.
A los diez años fue entregado por sus padres al servicio de Dios, en
el cabildo de la catedral de su tierra natal; ahí pasó su juventud.
Cursó estudios de retórica, filosofía y teología. A los treinta años
recibió la ordenación sacerdotal. A fin de dedicarse a la oración y
lograr la perfección evangélica, renunció a su canonjía y se unió al
monasterio agustino de San Andrés, donde llegó a ocupar el cargo de
prior. Tiempo después se le designó abad en la abadía de San Rufo. Por
sus dotes de predicador, ejemplares virtudes y conocimientos, se le
consagró obispo de Barcelona. Participó en el Concilio de Letrán, el
sínodo de Toulouse y de Reims, así como en el Concilio Ecuménico de
Letrán; organizó campañas contra los moros, proporcionó asistencia a
pobres y enfermos. Esta ardua labor pastoral fue interrumpida por su
muerte, acaecida en la tierra que lo vio nacer. Su cuerpo incorrupto
se encuentra en la catedral barcelonesa. Patrono de Cataluña y
Barcelona, así como de los cazadores. Su culto fue confirmado por
Clemente X (1675). Iconografía: con atuendo episcopal y una liebre,
símbolo del lugar de su deceso.
7
Santos: Perpetua, Felicitas, Teresa Margarita Redi, Pablo y Drausino.
SANTAS PERPETUA Y FELICITAS,
del latín, "fe inmutable" y "felicidad" (siglo II). Mártires. Damas
Jóvenes cristianas de origen romano. Perpetua era madre de un niño
pequeño y Felicitas, su esclava, estaba embarazada. Durante una
persecución, fueron aprehendidas y encarceladas. Como no lograron
hacerlas negar a Jesucristo se les condenó a morir en el circo romano.
Se dice que Felicitas dio a luz en prisión; sin embargo, le fue
posible entregar su vástago a unos piadosos cristianos. Cuando
estuvieron en medio de la arena y encadenadas se les expuso a la
embestida de un toro embravecido; finalmente el público pidió que se
les decapitara; murieron así en aras de la fe. Iconografía: con
atuendo de época, palma y un toro. En el sagrario de la Catedral
Metropolitana de la Ciudad, de México se encuentra una representación
de Felicitas, tendida después de su muerte, a la que acuden las damas
embarazadas, ya que ambas santas son protectoras de las madres
jóvenes.
8
Santos: Juan de Dios, Félix, Senán y Poncio.
SAN JUAN DE DIOS, del
hebreo, "Dios hace misericordia" (1495-1550). Fundador. Vio la primera
luz en Montemor-o-Novo (Portugal). En busca de aventuras, a los ocho
años escapó hacia Madrid y llegó a Toledo, donde trabajó como pastor.
En su juventud ingresó en el ejército, alejado de Dios llevó una vida
desordenada. Se dice que tuvo un sueño en el cual Cristo permitió su
conversión. Como vendedor de libros religiosos recorrió su país y
llegó a Ceuta. Al parecer, a los 40 años de edad se le apareció Jesús,
quien le dijo: "Granada será tu cruz"; así decidió consagrar su vida a
Dios. A partir de entonces adoptó el nombre de Juan de Dios y se
estableció en Granada. Implorando la misericordia divina hacía
penitencias, tan severas, que se le consideró demente y se le internó
en un manicomio. Allí hizo amistad con Juan de Ávila quien, al
reconocer su espiritualidad, lo recomendó para dar consejo a los
necesitados. Con caridad se dedicó a atender enfermos, ancianos,
vagabundos y prostitutas. Inició la fundación de lo que -años más
tarde- sería la congregación de los Hermanos de San Juan de Dios. A
este varón se debe el mejor trato a los enfermos mentales, ya que
hasta entonces se había considerado a éstos como poseídos por el
maligno o que sufrían un castigo de la divinidad. Su muerte ocurre en
Granada. Canonizado por Alejandro VIII en 1690. Iconografía: sayal
negro con capucha, una granada en una mano y en la otra un crucifijo.
Protector de hospitales: enfermeros bomberos, en alusión a que durante
un incendio en un hospital, entro a salvar a sus internos.
9
Santos: Francisca Romana, Domingo, Gregorio. Beato Marcelo Callo
SANTA FRANCISCA ROMANA,
del italiano antiguo, "franca", "francesa" (.1384-440). Viuda. Nació
en Roma. Ya adolescente manifestó el deseo de ser religiosa. Por
obedecer a sus padres contrajo nupcias y procreo tres hijos. Compartió
sus abundantes bienes con los necesitados. Hizo una vida de oración;
con discreción realizaba ayunos y se disciplinaba con cilicios, vestía
con sencillez. Por problemas políticos su familia fue desterrada de
Roma, de regreso a su tierra, en unión con varias amigas y con la
anuencia de su esposo (con quien había hecho voto de castidad) fundó
una comunidad con base en la Regla benedictina, como oblatas (del
latín, oblatus, ofrecido), sin vestir hábito, sin abandonar sus
obligaciones familiares. Cuando enviudó se dedicó por completo a la
vida en comunidad. En 1437 Eugenio IV aprobó su género de vida y la
Casa de las Oblatas. Tuvo varios éxtasis y experiencias místicas. Por
su muerte, ocurrida en su tierra natal, se le dio el apelativo de
"romana", pues propició también una gran mejora religiosa en su país.
Canonizada por Pablo V (1608). Iconografía: aparece representada con
túnica negra, velo, asistida por su ángel de la guarda (por la
devoción a éste) y un cesto con panes.
10
Santos: Macario, Juan Ogilvie, Simplicio y Droctoveo.
SAN JUAN OGILVIE, del
hebreo, "Dios ha hecho gracia" (1579?-1615). Mártir. Nace en Escocia,
lugar donde el calvinismo intensifica su lucha contra el catolicismo.
Su padre, comisario calvinista, para evitar que Juan adopte la fe
materna le envía a estudiar a Francia. A los dieciséis años se
convierte al catolicismo y, tres años después, ingresa en la Compañía
de Jesús. Disfrazado, retorna a su patria, donde inicia su encubierta
y ardua labor sacerdotal y de auxilio a los fieles católicos. Es
traicionado y encarcelado. Defiende ante el tribunal la autoridad
papal. Ya en prisión, sufre innumerables torturas y presiones para
obligarle a renegar de su fe. El obispo calvinista le ofrece a su hija
y una cuantiosa cantidad de dinero a cambio de que renuncie al
catolicismo; finalmente, es conducido al cadalso. Antes de morir
exclama: "Muero únicamente por causa de mi religión católica, y por
ella yo daría muy a gusto cien vidas; quitadme la única que tengo ya
que mi religión jamás me la podrán quitar". Se cuenta que un compañero
de prisión le proporcionó algunas hojas donde el padre Ogilvie
escribió parte de su vida. Canonizado en 1976.
11
Santos: Eulogio, Esteban, Vicente, Constantino
y Ramiro.
SAN ESTEBAN DE OBACINA,
del latín, "coronar" (?-1159). Abad. Nació a fines del siglo XII en
Limoges, Francia. Su familia le educó en los valores cristianos.
Llegada su juventud, definió su vocación al sacerdocio y, con duras
penitencias, combatió la concupiscencia. Esmerado en sus estudios
logró la ordenación sacerdotal. Le fue asignada una parroquia; sin
embargo, sintió el llamado divino hacia la vida contemplativa. En
unión con otro sacerdote, acorde con sus ideas, decidieron -con
anuencia del obispo- retirarse del mundo para dedicarse a la oración.
Por su vida de sacrificio y fama de santidad atrajo a varios
discípulos, fueron tantos que consideró necesario fundar el monasterio
de Obacina, con base en la Regla benedictina, donde fungió como abad.
Al aumentar los seguidores se edificaron varios monasterios. Eugenio
III aprobó la adhesión a la orden cisterciense, cuyos integrantes se
dedican a la atención de enfermos y ancianos. Dio ejemplo de piedad y
se dice que en vida realizó numerosos milagros. Murió en su primera
fundación.
12
Santos: Pablo Aureliano, Inocencio I y Teófanes. Beato Luis Orione.
BEATO LUIS ORIONE, del
germánico, "guerrero Ilustre" (1872-1940). Nace en Pontecunone,
Italia, en el seno de una familia muy pobre. Desde joven muestra su
vocación religiosa y sacerdotal. Amigo y discípulo de san Juan Bosco.
Ingresa en el seminario diocesano de Tortona. A los veinte años
instituye un colegio para pobres, donde comienza su largo y fructífero
caminar por el camino de la educación y el auxilio -material y
espiritual- a los necesitados. Don Orione, como se le conoció,
aseveraba: "Dios ama a todas sus criaturas sin excepción, pero su
Providencia no pudo dejar de distinguir con amor de predilección a los
afligidos, a los enfermos y a los -atribulados de todo género".
Fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia y de su rama
femenina, las Pequeñas Misioneras de la Caridad, así como de la
Congregación de los Pequeños Cottolengos, los Centros para
Discapacitados, los Oratorios e Institutos de Asistencia a pobres y
abandonados; toda esta obra la realizó en congruencia con su
afirmación: "Sólo la caridad salvará al mundo". Viajó dos veces a
Sudamérica. Hombre de su tiempo, señalaba: ".La corrupción es grande,
pero sostengo y creo firmemente que el último en vencer será Dios, y
lo hará en su infinita caridad". Murió en San Remo, Italia. El papa
Juan Pablo II lo beatificó en 1980.
13
Santos: Rodrigo, Eufrasia, Geraldo y Cristina.
SAN RODRIGO DE CÓRDOBA,
del germánico, "príncipe famoso" (?-857). Mártir. Su biografía la
escribió san Eulogio. Nació en España. Ingresó al seminario y,
terminados sus estudios, recibió la ordenación sacerdotal. Tuvo dos
hermanos, uno cristiano y otro musulmán, quienes con frecuencia
discutían sobre cuestiones religiosas. Un día, estas disertaciones
terminaron en golpes y Rodrigo resultó herido. El hermano musulmán
difamó de tal forma al sacerdote que por esta calumnia tuvo que huir.
Pasado el tiempo regresó a su tierra, donde todos creían que había
abrazado la religión islámica; una vez ahí, su mal hermano lo acusó de
haber apostatado del Islam ante el cadí (autoridad), por lo que fue
arrestado y encerrado en un calabozo, lugar donde encontró a Salomón
-quien renunció al paganismo y ahora era cristiano- y ambos se unieron
en oración y amor a Dios. Rodrigo respondía a los paganos: "Haz
propuestas a quienes buscan la felicidad en este mundo y nada esperan
de la vida eterna. Nosotros vivimos en Jesucristo y nuestra mejor
ganancia es morir por Él". Ambos murieron decapitados en aras de la fe
y sus cuerpos fueron arrojados al río Guadalquivir. Iconografía:
aparece con burda túnica, palma cimitarra.
14
Santos: Matilde, Alejandro, Lubin y Leobino.
BEATO JACOBO CUSMANO,
del hebreo, "que Dios proteja" (1834-1888). Fundador. Nació en
Palermo, Italia, en el seno de una familia acaudalada y profundamente
religiosa. Recibió su primera educación con los jesuitas, donde
destacó por su inteligencia y virtudes. Su vocación religiosa le llamó
hacia las misiones. Pronto se percató de que éstas estaban en su
propia tierra, ayudando en lo espiritual y material a los pobres, por
ello ingresa en la facultad de medicina. Una vez graduado consagra su
profesión al servicio de los indigentes de Palermo, a quienes les
proporcionaba consulta, medicinas y alimentos gratuitos. A los 26 años
recibe la ordenación sacerdotal. Su obra Pan de los Pobres (Boccone
del Povero), además de proporcionar el pan terreno, proveía el Pan
Celestial, la Eucaristía. Asimismo, fundó la congregación de los
Siervos y Siervas de los Pobres cuyo lema es "caridad sin límites"-,
la cual ha extendido por todo el mundo el carisma del padre Cusmano.
Murió en su tierra natal. Se le conoce como el "siervo de los pobres",
ya que se hizo "pobre con los pobres": Juan Pablo II lo beatificó en
1983. Iconografía: con hábito de su orden, los brazos abiertos, la
Eucaristía en su pecho y, en cada mano, un pan, detrás de él aparece
la imagen de la Virgen María con el santo Niño en brazos.
15
Santos: Luisa de Marillac, Clemente María Hofbauer, Longinos y
Zacarías.
SANTA LUISA DE MARILLAC,
de germánico, "guerrera Ilustre" (1591-1660). Fundadora. Nació en
París, concebida fuera de matrimonio. Un tío la adoptó como hija. Fue
educada con las religiosas dominicas, con ellas permaneció hasta la
muerte de su tío. Contaba con amplia cultura. A los veintiún años
decidió ingresar a la vida religiosa; sin embargo, un familiar la
persuadió de su deseo y logró que contrajera matrimonio con el
secretario de la reina María de Médicis, con quien procreó un hijo.
Tiempo después su marido enferma y es retirado de la corte; Luisa
cuidó a su cónyuge hasta que éste falleció. En 1624 conoció al
sacerdote, y futuro santo, Vicente de Paúl, quien en adelante sería su
director espiritual; con él colaboró ardua y estrechamente en todas
sus obras sociales. Por sus dotes administrativas, cultura e
inteligencia, es considerado como el principal apoyo en las obras
vicentinas. Fundó la Congregación de las Hijas de la Caridad (1633),
consagradas a la atención de niños pobres y enfermos. Dejó una
herencia de amor a Dios y al prójimo. Su muerte acaeció en su tierra
natal. Canonizada por Pío XI (1934), se la representa con hábito,
atendiendo niños o enfermos. En 1960, Juan XXIII la declaró Patrona
universal de las obras sociales.
16
Santos: Heriberto, Juliano, Abraham y Eusebia.
SAN HERIBERTO DE COLONIA,
del germánico, "el brillo del ejército" (970-1021). Obispo. Alemán,
nació en Eirigau. Sus vastos conocimientos y amplia cultura le
facilitaron ocupar los cargos de canónigo y canciller en la corte de
Otón III. Se ordenó de sacerdote en 995; cuatro años después fue
consagrado obispo de Colonia. Realizó misiones diplomáticas, creó la
diócesis de Bamberg y logró la pacificación de Luxemburgo. Se
distinguió por su vida de estudio de la Sagrada Escritura, la oración,
el celo pastoral y la especial atención a los pobres. Por su ejemplo
de vida, se le consideró santo, fama que lo acompañó hasta la muerte,
acaecida en su sede episcopal; sus reliquias reposan en el convento de
Deutz, fundado por él. Su culto se aprobó en 1175. Urbano VIII lo
canonizó en 1626. Iconografía: con atuendo propio de los obispos y,
por su carácter recio, una barra metálica a sus pies. Intercesor
contra la sequía.
17
Santos: Patricio, José de Arimatea, Gertrudis y Juan.
SAN JOSÉ DE ARIMATEA,
del hebreo, "Dios acrecentará" (siglo I). Laico. La tradición indica
que fue originario de Arimatea (Palestina). Fue un hombre rico (Mt 27,
57). Perteneció al Sanedrín, esto es, al consejo supremo judío que
atendía asuntos religiosos y civiles (formado por sacerdotes, expertos
en la Ley y miembros de familias acaudaladas). El Evangelio dice que
era un hombre "bueno y justo" en espera del Reino de Dios (Lc 23,
50-51). En la clandestinidad, fue discípulo de Jesús (Jn 19, 38),
después de la muerte del Redentor, decidió romper el secreto, con la
finalidad de que el cuerpo de Jesús no fuese sepultado en sitio
desconocido, como fidelidad y caridad para con el Mesías, se atrevió a
solicitar a Pilato autorización para retirar el cadáver, que colocó en
un sepulcro nuevo, en Jerusalén (Jn 19, 38-42; Mc 15, 43-45). José de
Arimatea es símbolo de la fidelidad oportuna de un amigo a otro amigo
muerto que fue abandonado por sus discípulos más cercanos. No se
conoce con certeza el lugar y la fecha de su muerte. Iconografía: con
túnica de la época en el descenso de Nuestro Señor de la Cruz, en el
Monte Calvario.
18
Santos: Cirilo, Salvador, Leobardo y Anselmo.
SAN CIRILO DE JERUSALÉN,
del griego; "señor sol" (313-386). Doctor de la Iglesia. Es posible
que haya pasado su juventud en Jerusalén, en estudio y oración. Lo
cierto que su vida se conoce a partir de su misión episcopal. Recibió
Ordenación sacerdotal a los treinta años, de manos del obispo Máximo,
de Jerusalén. En 348 fue consagrado obispo de esta ciudad. Durante
dieciséis de los treinta y cinco años de su episcopado sufrió exilios.
Con su predicación catequizó a sus coterráneos. Se le atribuyen las
Mistagógicas, que contienen discursos referentes a los sacramentos.
Murió en su diócesis. En 1882, León XIII lo declaró doctor de la
Iglesia. Iconografía: atavío episcopal oriental y la basílica de la
Resurrección, donde evangelizaba. Santísima Virgen María.
19
Santos: José, esposo de la Santísima Virgen María, Amancio y Juan.
Beata Sibila o Sibilina Bizcos.
SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA SANTISIMA VIRGEN MARÍA,
del hebreo, "Dios acrecentará" (hacia los siglos I a. C. y I d. C.).
Padre adoptivo de Jesús en la Tierra. Su misión es exaltada por Juan
Pablo II en la exhortación apostólica de 1989, El custodio del
Redentor. La tradición sostiene que nació en Belén, que era
descendiente de David. (Mt 1, 1-20) y que vivía en Nazaret cuando
contrajo nupcias con María. Lo eligió Dios en virtud de ser "hombre
justo" (Mt 1, 19). La presente solemnidad fue incluida en el
calendario por Sixto IV (1479). La silenciosa labor de este santo
varón fue encumbrada por Pío IX en 1870, cuando lo designó patrono de
la Iglesia universal. Juan XXIII incluyó su nombre en el Canon romano.
Iconografía: con túnica verde y manto amarillo, y con el Niño Jesús en
brazos, o con María en la celebración de sus esponsales, entre otras
representaciones. Es el intercesor de los padres de familia y los
trabajadores en general. Se le invoca para beneficiarse de una buena
muerte, dado que -la tradición dice- murió rodeado y amparado por
Jesús y María. Invoquemos a san José en la confianza de que es el
mejor intercesor ante Jesús, a fin de que el Padre nos otorgue
beneficios en la Tierra y la gracia para obtener la gloria.
20
Santos: Martín, Cutberto, Fotina, Claudia, Alejandra y Eufemia.
SAN MARIN DE BRAGA, del
latín., "consagrado a Marte"(?-580). Obispo. Originario de la región
húngara de Panonia, Hacia 550 llegó a Galicia, España, donde
evangelizó arduamente a fin de contrarrestar el paganismo arriano. San
Isidoro de Sevilla se expresó así de él: “... redactó una regla de fe
para los pueblos suavos... que se convertían a la fe católica, levantó
iglesias, fundó conventos y puso en marcha muchas instituciones para
el progreso de la Fe". Estableció la diócesis de Lugo y fue abad en el
monasterio portugués de Dumio. Se le consagró obispo de Braga
(Portugal). Se le reconoce por erudito y estudioso de disciplinas
civiles y religiosas. Murió en su sede episcopal. Iconografía: con
atavío propio de los obispos.
21 Santos: Serapión, Nicolás, Juan y
Santiago.
SAN SERAPION DE THMIUS
del egipcio, "consagrado a Serapis" (siglo IV). Obispo. Nació en
Alejandría, Egipto. Sus amplios conocimientos de filosofía y otras
materias le permitieron dirigir la escuela de Alejandría, famosa en su
tiempo. Era tal su sabiduría que se le conocía como "el maestro". Tal
vez en busca de la verdad y atraído por la vida ascética de los
anacoretas y ermitaños, decidió retirarse del mundo e ingresar en un
monasterio, donde conoció a san Antonio abad. Como se distinguía por
su cultura, se le consagró obispo de Thmius, en su país. Participó en
el Concilio de Sárdica, en 347; unido a san Atanasio, combatió las
doctrinas arrianas, hecho por el que fue desterrado. En su obra
literaria destacan Tratado sobre los Salmos, varias epístolas y
Eucologuión, sobre aspectos litúrgicos. Se desconoce el lugar donde
murió. Iconografía: como obispo oriental (con palio) o con burda
túnica de anacoreta.
22
Santos: Zacarías, Nicolás, Lea y Basilio.
SAN ZACARÍAS, del
hebreo, "Yahvé se ha acordado" (?-752). Papa. De origen griego. Electo
en 741, con el sitio noventa y uno en la cronología pontificia. Actuó
como moderador en asuntos diplomáticos y pastorales, entre la corte
bizantina y los lombardos, contra Roma. Logró importantes avances en
la evangelización de territorios francoalemanes. Su muerte ocurre en
la sede pontificia.
23
Santos: Toribio, Rafka (Rebeca) Ar-Rayés, José
Oriol y Otón.
SANTA RAFKA (Rebeca)
AR-RAYES, del. hebreo rivká, "lazo" (l.832-1914). Religiosa. Nació en
Himlaia, Líbano. Quedó huérfana de madre a los siete años. A los
veintiuno ingresó en el convento mariamita de Santa María de la
Liberación, donde escuchó una o interior: :'Tú serás religiosa".
Profeso en Ghazir; se dedico a la cocina. Estudió para enseñar,
actividad que desempeñó en Deir El-Kamar, Biblos y Maad. A causa de
problemas políticos, su congregación se dispersó. Ella tuvo un sueño,
en el cual un monje le decía: "Entra en la orden de las libanesas
maronitas"; así ingresó en el noviciado de san Sillón Aytou (1872) y
tomó por nombre el de su madre: Rafka. En 1886 las pruebas de su fe se
hicieron presentes: en medio de agudos dolores perdió un ojo; decía a
su medico: “Con la Pasión de Cristo, que Dios bendiga sus manos”; fue
victima de parálisis y ceguera; el cuerpo se le llagó por la
postración y su delgadez era excesiva; el diagnóstico fue de
tuberculosis osteoarticular. Presa de sus intensos dolores, repetía:
“Por la gloria de Dios, en comunión con la Pasión de Cristo, con la
corona de espinas en su cabeza...”. En 1817 se le transfirió al
monasterio de son José en Yrabta, lugar donde, en el momento de su
muerte, dijo: “Jesús, María, José, les entrego mi corazón, mi alma y
entre sus manos pongo mi espíritu”. Juan Pablo II la canonizó, en
2001. Iconografía: con hábito, libro y rosario en sus manos; a los
lados, una cruz y la imagen de María Santísima.
24
Santos: Guillermo, Simón y Aldemar. Beata María Karlowska.
BEATA MARÍA KARLOWSKA,
del arameo "señora" (1865-1935). Fundadora. Nació en Karlowo, Polonia,
en el seno de una familia piadosa. Desde pequeña mostró gran devoción
al Sagrado Corazón de Jesús. Decidió trabajar para la rehabilitación y
cuidado de las mujeres prostitutas, sobre todo a las afectadas por
enfermedades venéreas. Fundó la Congregación de las Hermanas del Buen
Pastor. Murió en su casa generalicia. El papa Juan Pablo II, al
beatificarla, en 1997, señaló: "Al realizar sus obras en condiciones
muy difíciles, manifestó con plenitud la dignidad de la mujer y la
grandeza de su vocación. ¡Cuánta necesidad hay de esta sensibilidad
femenina en las cosas de Dios y de los hombres, para que nuestras
familias y toda la sociedad tengan afecto cordial, benevolencia, paz y
alegría! ¡Cuán necesario resulta este «genio femenino», para que el
mundo actual aprecie el valor de la vida, de la responsabilidad y de
la fidelidad; para que conserve el respeto a la dignidad humana".
25
La
Anunciación del Señor. Santos: Lucía, Dimas e Isaac.
LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR,
del latín, annuntiatio, annuntiationis, acción y efecto de anunciar;
María vivía en la pequeña aldea de Nazaret. En el pasaje de la
Anunciación se narra: "(María) El Espíritu Santo descenderá sobre ti y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso tu hijo será
santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios" (Lc 1, 26-38). Aceptó la
maternidad divina; con su "Sí" (fiar) demostró su disponibilidad para
aceptar su Palabra y su libre participación en el plan salvifico de
Dios. Esta festividad se celebra desde el siglo V en Oriente; Sergio I
la promovió en Occidente (siglo VII). La reforma litúrgica del
Concilio Vaticano II (Lumen Gentium 56) le ha devuelto el carácter
cristológico; es la solemnidad del Señor y a la vez de la Santísima
Virgen, es la que celebramos nueve meses antes de la Natividad.
Iconografía: María escucha atenta al arcángel Gabriel, el Espíritu
Santo (paloma) sobre su cabeza y azucenas (pureza).
26
Santos: Braulio, Pedro, Ludger y Basilio.
SAN PEDRO DE SEBASTE,
del arameo, "piedra", "roca" (340?-391?). Obispo. Nació en Cesarea,
Capadocia. Fue el más Joven de los diez niños del matrimonio formado
por san Basilio "el Mayor" y santa Emmelia. Hermano de los santos
Gregorio de Nicea y Macrina "la Joven". Su hermana Macrina lo educó,
después de la muerte de su padre. Pedro entró en un monasterio en
Armenia, fundado por sus padres y dirigido por Albahaca. En 362 se
volvió abad. Ayudó durante la hambruna que azotó el Ponto y Capadocia.
Se ordenó en 370 y fue nombrado de Sebaste en 380. Combatió sin
descanso para destruir el arrianismo en su diócesis, y asistió al
Concilio General de Constantinopla (381). Durante su vida dio ejemplo
de los valores cristianos. Murió en su sede episcopal.
27
Santos: Ruperto y Juan. Beatos Peregrino de Farallone y Francisco faá
de Bruno.
SAN RUPERTO DE SALZBURGO,
del germánico, "brillante por la fama" (?-718). De probable origen
irlandés o galés. Se le conoce a partir de ocupar la sede episcopal de
Worms, en Alemania. Se le envió con varios misioneros, a evangelizar
Baviera, Regensburg y Salzburgo. Fundó monasterios, elevó el nivel
cultural y espiritual de los pueblos que recorrió, hasta su muerte en
Salzburgo, donde se le venera como patrono y apóstol de Austria.
Iconografía: se representa con las insignias episcopales y un salero,
alusivo a que es protector de los trabajadores de la sal y de los
mineros. En el Renacimiento se le invocó como protector contra
infecciones intestinales.
28 Santos: Gontrán, José Sebastián
Pelczar, Esteban y Cirilo.
JOSÉ SEBASTIÁN PELCZAR,
del hebreo, "Dios acrecentará", y del griego, "venerable" (1842-1924).
Obispo y fundador. Nació en Korczyna, Polonia. Tomó la decisión de
consagrarse al servicio de Dios al expresar: "Los ideales de la tierra
palidecen, el ideal de la vid lo veo en el sacrificio, y el Ideal del
sacrificio en el sacerdocio". Ingresa al seminario, se ordena
sacerdote en 1864 y se le envía a Roma para continuar sus estudios. De
regreso a su patria ejerce la docencia. Funda salas de lectura y
bibliotecas; edita y distribuye más de cien mil libros y abre una
escuela para las empleadas del servicio doméstico. Por su iniciativa
se establece la Fraternidad de la Inmaculada Virgen María, Reina de
Polonia, la cual extendió sus objetivos más allá de los fines
catequéticos ocupándose de la protección de artesanos, pobres,
huérfanos y empleadas del servicio doméstico. En 1894 funda la
Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús. En ese mismo
año se le nombra obispo de Przemysl, cargo que desempeña hasta su
muerte. Fue canonizado en 2003 por Juan Pablo II. Iconografía: con
atavíos de obispo y un libro en su mano. Tiene escritos que abarcan
obras teológicas, históricas, libros sobre la ley canónica, manuales,
devocionarios, cartas pastorales, charlas y homilías.
29
Santos: Gladis, Eustacio, Ludolfo y Marcos.
SAN EUSTACIO DE LUEXEUIL,
del griego, "bien firme" (?-629?). Abad. Ingresó en el monasterio de
Luxeuil (Francia), donde vivió en riguroso ascetismo. Por cuestiones
políticas, los monjes fueron expulsados de su monasterio y se
trasladaron a Neustria (Alemania). Hacia 612, Eustacio regresó a
Luxeuil, donde se le nombró abad. Evangelizó tierras paganas en la
diócesis de Besancon (Francia), además de Baviera. Su biógrafo, Jonás
de Bobbio, aseguró que con su predicación logró numerosas conversiones
y milagros. Murió en su abadía. Sus reliquias reposan en la población
francesa de Lorena.
30
Santos: Amadeo, Pedro, Leonardo y Juan Climaco.
SAN PEDRO REGALADO, del
arameo "piedra", "roca" (1390?-1496). Abad. Al parecer, fue originario
de Valladolid (España). En su adolescencia ingreso en el convento
franciscano de Scala Coeli, donde se practicaba la vida eremítica (de
ermitaño). Se le envió al monasterio de la región de El Abrojo (1415),
donde ocupó el cargo de abad. Su vida piadosa era tan elevada, que
llegaron a llamarle "el Francisco de Asís de Castilla". En esta abadía
destacó por su extrema pobreza, mortificación exhaustiva y vigilias.
Brillante predicador, recorría las riberas del río Duero llevando la
palabra de Dios a muchos pueblos, hasta que, agobiado por su celo
apostólico y austeridad de vida, entregó su alma al Señor. Fue
sepultado en la abadía de La Aguilera, en Burgos, donde pobres y ricos
han visto realizadas sus peticiones. Benedicto XIV lo canonizó en
1746.
31
Santos: Benjamín, Amós, Balbina y Guido.
SAN BENJAMÍN, del
hebreo, "hijo predilecto" (siglo V). Mártir. Convertido al
cristianismo, vivió en Argol (Persia), de donde se cree que era
originario. Ocupó el cargo de diácono, y con su predicación evangelizó
muchas regiones. El rey pagano Vararane V le prohibió difundir la
doctrina de Cristo; sin embargo, Benjamín continuó en su empeño de dar
a conocer la palabra de Dios, por lo cual fue arrestado, acusándole,
además, del incendio de un templo pagano. Murió torturado a golpes y
clavándosele astillas en las uñas.