Este
Domingo 19 de Agosto, el Excmo. Sr. Obispo Dr. D. Mario De Gasperín
visitó la Parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos en la
colonia Lomas de Casa Blanca.
En el aniversario
de la dedicación del templo, el Sr. Obispo habló así durante la
homilía:
"Me da mucho
gusto, hermanos y hermanas, estar nuevamente y venirles a servir en
esta ocasión dándoles el Espíritu Santo, presidiendo la santa
Eucaristía y encomendándome junto con todos ustedes a la intercesión
de la Virgen Santísima, nuestra Madre y Patrona".
"Quiero agradecer
también a Dios, y alegrarme con ustedes por este templo, que cada vez
luce más hermoso. He sido testigo en estos 19 últimos años de cómo
esta comunidad ha ido creciendo y fortaleciéndose en su fe, y al mismo
tiempo, con grandes sacrificios, y a veces con pena y hasta
desalientos, pero lograron salir adelante en la construcción de este
templo material que alberga y es casa espiritual de todos ustedes,
especialmente de la Virgen Santísima".
El Sr. Cura Pbro.
Víctor Cuín Herrera presentó a cuarenta y ocho miembros de su
parroquia para que de manos del Sr. Obispo Don Mario De Gasperín
Gasperín, recibieran el sacramento de la Confirmación.
Después de renovar
las promesas del Bautismo y de profesar su fe nuestro Pastor
Diocesano, extendiendo las manos sobre todos los confirmandos, invocó
así la efusión del Espíritu:
"Dios Todopoderoso, Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que regeneraste, por el agua y el Espíritu
Santo, a estos siervos tuyos y los libraste del pecado: escucha
nuestra oración y envía sobre ellos el Espíritu Santo Paráclito;
llénalos de espíritu de sabiduría y de inteligencia, de espíritu de
consejo y de fortaleza, de espíritu de ciencia y de piedad; y
cólmalos del espíritu de tu santo temor. Por Jesucristo nuestro
Señor".
A continuación
cada uno, pasó al presbiterio para ser ungido con el santo crisma. "La
unción, en el simbolismo bíblico y antiguo, posee numerosas
significaciones: el aceite es signo de abundancia (cf Dt 11,14, etc.)
y de alegría (cf Sal 23,5; 104,15); purifica (unción antes y después
del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los
luchadores); es signo de curación, pues suaviza las contusiones y las
heridas (cf Is 1,6; Lc 10,34) y el ungido irradia belleza, santidad y
fuerza" (CIC 1293).
El Sr. Cura Pbro.
Víctor Cuín Herrera agradeció a Mons. De Gasperín por su presencia en
la parroquia y por llevar el Espíritu Santo a los nuevos confirmados.
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