El señor obispo Don Mario De
Gasperín Gasperín celebró la Eucaristía en la fiesta de Nuestra
Señora de Lourdes en la gruta dedicada a Ella en la comunidad de
Laguna de Lourdes. En ella invitó a los fieles a pedir al Padre
misericordioso ayuda en la debilidad y por la intercesión de la
Virgen María, fuerza para resurgir del pecado a una vida nueva, como
dice la oración que la liturgia propone para el día.
El Pastor
agradeció la invitación del señor
cura Pbro. Víctor Manuel Valdez Guevara, a la comunidad que acoge
con motivo de esta celebración a hermanos de otras poblaciones que
buscan la protección y ayuda de la Virgen María.
Monseñor De Gasperín, en la
homilía recordó que Dios ve con ojos de misericordia, es Padre
bueno, basta ver lo que Dios nos da cada día y a su Hijo Jesucristo.
Describió la condición de debilidad que vive el hombre a
consecuencia del pecado original. Recordó lo enseñado por san Pablo
“vemos el bien, y queremos hacer el bien pero no podemos, nuestro
corazón es débil, somos de voluntad quebradiza”.
Enumeró las ayudas recibidas de
Dios: Por medio de su Hijo Jesucristo que murió, resucitó y nos
envió al Espíritu Santo. Por medio de la Madre de su Hijo, con su
intercesión poderosa, su invitación a la penitencia a la oración
amando obedeciendo e imitando a su Hijo Jesucristo. Por medio de sus
mandamientos que nos dicen y orientan que debemos hacer y evitar.
Por medio de su Palabra por la que conocemos su voluntad. Por medio
de la Doctrina Cristiana para instruirnos en las cosas de Dios. Por
medio de los sacramentos, haciendo énfasis el Pastor Diocesano en
los sacramentos de iniciación cristiana.
El señor obispo afirmó: "El
católico que quiere crecer fuerte como hijo sano de la Iglesia, va a
la Santa Misa el Domingo". "Pobres los católicos, miserables,
tristes, amargados, violentos, groseros, alejados que ya no le hacen
caso a Dios, a su Palabra ni a la Iglesia y son esos católicos que
forman un grande peso para nuestra Santa Madre la Iglesia. Por ellos
pedimos a la Santísima Virgen de Lourdes en esta Misa". Y a todos
los fieles deseó bendiciones, dicha y felicidad.