El Sr. Cura de la Parroquia de
Nuestra Señora de la Asunción en Peñamiller, Pbro.
Manuel Balderas Zúñiga, recibió
el sábado 14 de agosto, al Sr. Obispo D. Mario De Gasperín Gasperín,
quien les visitó con motivo de la fiesta patronal.
En la santa Misa, Mons. De Gasperín,
diijo en la homilía: "Prepararnos como dijo el señor cura en una
instrucción suficiente
proporcionada a adecuada a la edad, hay que seguirse preparando en
la doctrina cristiana, la doctrina cristiana no se agota, hay que
seguir estudiando, hay que seguir preparándose, toda la vida, porque
no podemos actuar con paciencia en el conocimiento y la sabiduría de
Dios que nos enseña la santa Biblia, el santo Evangelio, el catecismo
de la Iglesia Católica".
Tras lo que dirigiéndose a los papás
y a los jóvenes dijo: "Por eso los papas deben cuidar la vida cristiana de sus hijos, eso
se lo van a enseñar a sus hijos. Los nuevos matrimonios,
especialmente ahora a los jóvenes que van creando nuevas familias,
tienen que ser papás que conozcan la vida cristiana, para que
después lo enseñen a sus hijos".
El Pastor Diocesano habló del anuncio
del Evangelio: "Kerigma es una palabra griega muy importante que usaban los
apóstoles para predicar el evangelio, que significa 'buena noticia',
'anuncio agradable', 'anuncio de la salvación' de Dios... La buena
noticia de la salvación es que Jesús murió por nosotros en la
cruz. Él murió y fue sepultado, pero al tercer día resucitó de entre los
muertos, murió en la cruz y derramó su sangre por nosotros pecadores sin merecerlo, y por eso
el Padre le hizo justicia a
Jesucristo, que resucitó de entre los muertos y ahora
Jesucristo sentado a la
derecha del Padre, intercede por nosotros, es nuestro Salvador, es
nuestro Redentor, es nuestro gran Sacerdote Jesucristo nuestro Señor,
por eso siempre pedimos todo al Padre del cielo, te lo pedimos por
Jesucristo nuestro Señor.
Que derramando su sangre y perdona todos nuestros pecados,
Jesucristo sufrió en el calvario en la cruz, con su muerte y su
resurrección y ahora todos estamos disfrutando de esa salvación de
Dios, cuando celebramos la santa Eucaristía, la santa Misa, y también los
demás sacramentos.
En esta fiesta patronal, predicó así
de la Santísima Virgen María: "¡De pie a la derecha está la
Reina!... Ella también venció a la
muerte y está a la derecha del Padre, que intercede junto con su Hijo por nosotros.
Ella, su cuerpo y su alma está a la derecha de su Hijo en el cielo, nosotros también hemos resucitado con Cristo, ella
representa a la Iglesia y a cada uno de los hombres. ¡Es la fiesta
de la Esperanza!".