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En Santuario de La
Congregación de la Ciudad Episcopal, hermoso templo que evoca la
presencia maternal de Nuestra Señora del cielo Santa María de
Guadalupe, el señor obispo Don Mario De Gasperín Gasperín presidió
la Misa de acción de gracias por los setenta y cinco años que Dios
le ha concedido de vida. Un nutrido grupo de sacerdotes de la
Diócesis, religiosos, religiosas y fieles laicos manifestaron
la unidad de la Iglesia local uniéndose en el sacrificio del altar.
Concelebraron Mons.
Arturo A. Szymanski Ramírez,
Arzobispo Emérito de San Luis Potosí, Mons. Salvador Espinosa
Medina, Vicario General de la Diócesis, Mons. Javier Martínez
Osornio, Vicario General para la vida religiosa, el Pbro. Martín
Lara Becerril, Rector del Seminario y el Pbro. Juan Manuel Pérez
Romero, Rector de La Congregación.
En la solemne Misa,
Monseñor De Gasperín agradeció a la comunidad su presencia y
compañía al ofrecer al Padre del cielo por medio de Jesucristo, su
vida, don precioso de Dios.
En la homilía subrayó
sobre la obediencia necesaria y siempre presente en la Iglesia de
Jesucristo.
La asamblea manifestó su
cariño y gratitud al señor obispo por su generoso servicio al frente
de la Diócesis de Querétaro.
Mons. Mario De Gasperín
Gasperín, VIII Obispo de Querétaro, nació en Córdoba, Ver., el 18 de
enero de 1935. Fue el segundo de los ocho hijos que procrearon el
matrimonio don Modesto De Gasperín Gris y doña Margarita Gasperín
Castelano.
Recibió el Bautismo de
manos del Sr. Cura D. Ignacio Leonor Arroyo, quien después fuera el
Primer Obispo de Tuxpan y le entregara al propio Don Mario, el
báculo como segundo obispo de esa Diócesis, el 4 de agosto de 1983.
Fue confirmado, por el
entonces Obispo de Veracruz, San Rafael Guízar y Valencia.
Desde
niño
escuchó el llamado de Jesús para descubrir su vocación. Hizo en el
seminario de Xalapa sus estudios de humanidades y filosofía. Fue
enviado a Roma para estudiar la teología en la Universidad
Gregoriana y la Sagrada Escritura en el Instituto Bíblico.
La ordenación
sacerdotal la recibió el 30 de octubre de 1960 en la capilla del
Colegio Pío Latinoamericano en Roma.
De regreso a su
Diócesis, ejerció por más de dos décadas el magisterio en el
Seminario Mayor de Xalapa. Fue párroco de San Antonio de Padua y de
la Parroquia de San José.
El Venerable Juan Pablo
II lo nombró Obispo de la Diócesis de Tuxpan el 5 de junio de 1983 y
recibió la Ordenación Episcopal el 4 de agosto de ese mismo año. El
28 de marzo, el Papa Juan Pablo II, lo eligió VIII Obispo de
Querétaro, donde tomó posesión el 5 de mayo de ese mismo año.
Desde su llegada a la
Ciudad Episcopal de Querétaro, ha prestado su servicio y
desarrollado su trabajo pastoral, de gobierno y de santificación en
colaboración con sus sacerdotes, considerando a los religiosos y
consagradas, contando además con numerosos laicos comprometidos de
las comunidades de la Diócesis del estado de Querétaro y Guanajuato
procurando hacer de cada parroquia casa y escuela de santidad,
fuentes donde los fieles puedan encontrar todo lo necesario para su
salvación. En su gobierno ha erigido 40 nuevas parroquias.
"Donde está el obispo
está la Iglesia". La presencia del señor obispo entre los fieles ha
sido constante, ciudades, pueblos y pequeñas comunidades visitadas
con motivo de las fiestas patronales. Así como encuentros
diocesanos, retiros, celebraciones, conferencias, reuniones,
bendiciones. Siempre atento a la vida de las personas, en especial
de los más pobres, de los niños, de los ancianos, de los migrantes y
de las familias.
Desde el Seminario,
corazón de Iglesia local, han surgido 148 sacerdotes, ordenados por
Don Mario.
Como obispo ha
bendecido año tras año la partida de los miles de peregrinos y
peregrinas al Tepeyac, les ha encontrado y animado en el largo
caminar y les ha recibido y presidido ante la bendita imagen
guadalupana.
Ha procurado la
formación del presbiterio, de los catequistas y de los laicos en
general, con 11 cartas pastorales, directrices para los sacramentos
y numerosos escritos.
En su afán de apoyar la presencia
de la Iglesia en el mundo de la cultura y de los profesionistas, ha
impulsado la Universidad Católica. Recibió en esta Diócesis al
Secretario del Estado Vaticano Card. Tarcisio Bertone, sdb., quien
participó en un encuentro con
el mundo de la cultura.
La proclamación solemne
de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano es
muestra de su gran amor mariano. Y la apertura del templo Expiatorio
de Carmelitas y del Santuario de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor
Jesucristo son muestra de su amor eucarístico.
Abrió el Santuario de
la Vida en el centro de la Ciudad Episcopal, donde nos enseña su
profunda convicción sobre el matrimonio, la familia y la vida.
Rehabilitó el Hospital
del Sagrado Corazón para atención a los enfermos.
Con 21 Asambleas
Diocesanas de Pastoral y en la tercera etapa del Plan Diocesano, el
gobierno de Don Mario De Gasperín, tiene una gran proyección hacia
el futuro como Iglesia particular.
El 8 de agosto de 2008
celebramos sus XXV años como Obispo. El 30 octubre de 2010
celebraremos sus 50 años de sacerdocio.
Una vida consagrada al
servicio de Dios y de su Iglesia.
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