Introducción
Agradezco en primer lugar al Sr. Cardenal Tarcisio Bertone,
Secretario de Su Santidad, la aceptación y el interés mostrado para
realizar este histórico encuentro, en ocasión de su visita a México
como Legado Pontificio del Papa Benedicto XVI para el VI Encuentro
Mundial de la Familias que acaba de celebrarse en la Ciudad de
México.
También desde este inicio del encuentro expreso mi gratitud, en
nombre de los Obispos de México, al Excmo. Sr Obispo de Querétaro,
Don Mario de Gasperín Gasperín, quien movido por su reconocido
espíritu eclesial y de colaboración a la Conferencia Episcopal
aceptó, con alegría y gran entusiasmo, la sede de este encuentro, y
generosamente preparó la logística para el buen desarrollo de esta
memorable jornada. Don Mario muchas gracias a Usted y a quienes
colaboraron con Usted para la realización de este encuentro. ¡Dios
le premie con abundantes bendiciones!
Con relativa facilidad podemos descubrir la importancia de este
encuentro. En sí mismo tener la oportunidad de compartir con el
Secretario de Estado de Su Santidad, es ya un gran privilegio, en
especial a la luz de nuestra Fe, pues en la Iglesia Católica la
comunión es la piedra fundamental, que expresa nuestra esencia. El
Señor Jesús dejó en la Institución apostólica una característica de
identidad, y en ella, el ministerio Petrino que realiza el sucesor
de Pedro le garantiza la experiencia de Comunión y Unidad Eclesial.
Por ello, Sr. Cardenal, siendo Usted el principal colaborador del
Papa Benedicto XVI, con su presencia vivimos una intensa experiencia
eclesial, que mucho apreciamos y valoramos.
También agradezco a Ustedes, distinguidos participantes de este
trascendental encuentro por su respuesta a la invitación, que en
nombre de la CEM les hemos hecho, y les deseo que disfruten y
aprovechen este momento que dedicaremos a un tema que toca el
corazón de la vida y misión de la Iglesia.
La
Cultura en la tarea evangelizadora
En la
Exhortación Apostólica Postsinodal “Ecclesia in America”, el Siervo
de Dios, Juan Pablo II afirmaba:
Mi Predecesor Pablo VI, con sabia inspiración,
consideraba que << la ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda
alguna el drama de nuestro tiempo >>. Por ello, los Padres sinodales
han considerado justamente que << la nueva evangelización pide un
esfuerzo lúcido, serio y ordenado para evangelizar la cultura>>.
Para que esto sea posible es necesario inculturar la predicación, de
modo que el Evangelio sea anunciado en el lenguaje y la cultura de
aquellos que lo oyen
1
.
Al elegir el tema de la cultura y la educación hemos considerado no
solamente su habitual importancia, sino también la oportunidad
histórica en beneficio de nuestra Patria y de la Iglesia que
peregrina en este país.
Los Obispos de México hemos afirmado en nuestra Carta Pastoral “Del
Encuentro con Jesucristo a la Solidaridad con Todos” del año 2000,
que vivimos un fuerte resquebrajamiento cultural que hemos llamado
Cambio de Época, afirmación que confirmamos con todos los Obispos
Latinoamericanos reunidos en Aparecida, y que recoge el Documento
Conclusivo
2 de
la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del
Caribe.
Esta situación exige un replanteamiento en la manera de transmitir
la fe y su ejercicio, en la forma y estrategia de llevar a cabo la
misión de la Iglesia. Por ello, constatamos cuánta razón tenía el
Siervo de Dios Juan Pablo II al llamarnos a una Nueva
Evangelización, y al describirla como nueva en su ardor, en sus
métodos y en sus expresiones. Que podemos interpretar como
expresiones culturales.
Significado para la Iglesia en México.
Apenas
en noviembre pasado tuvo lugar en la Sede de nuestra Conferencia
Episcopal la histórica 86ª Asamblea Plenaria, en que junto con todos
los Obispos participaron 120 laicos comprometidos en las tareas de
transformación de la Sociedad y de las Estructuras temporales.
Varios de Ustedes estuvieron ahí y podrán coincidir conmigo, que nos
llenó de esperanza constatar la buena voluntad, las experiencias y
las distintas presencias de católicos tan positivas, en los campos
de la economía, política, medios de comunicación, y desde luego, en
la educación y la cultura.
Sres. y Sras., participantes en este encuentro, tengo la convicción
que escucharemos con atención y gran esperanza el mensaje del Sr.
Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad
Benedicto XVI, y que será una palabra fecunda que animará nuestras
cotidianas tareas en el campo de la educación y la cultura.
¡Muchas Gracias!
†
Carlos Aguiar Retes
Obispo de Texcoco
Presidente de la CEM